Ce-lo-so ( El arte más triste). Los celos en el arte


 Bolaño dijo que son pocas las cosas que un hombre puede soportar de verdad y, que en cambio el poeta sí, puede soportarlo todo. Claro, culminando en la ruina, la locura y la muerte. Siguiendo la linea que plantea la idea Bolañesca, voy a agregar que, un hombre que soporta que miren a su pareja, puede soportarlo todo. Hay un antes y un después con respecto a este problema: Cuando la persona, por alguna u otra razón, se consientiza de que a su pareja la mira todo el mundo. Si logra no enloquecerse, no putearse, no agarrarse a trompadas cada cinco minutos (Buenos Aires esta llena de pajeros) y no matar a ninguno de estos especímenes, osea si controla su mente, claramente lograra soportarlo todo. ¿Que sentido tiene engancharse en estos juegos cínicos que plantean los pajeros? Solamente, terminaran logrando que nosotros nos convirtamos en seres altamente insoportables para nuestras parejas. También, lograran que no podamos disfrutar ni siquiera de una caminata por la plaza. En fin, nos aniquilarían, por más que los molamos a golpes. Claro, no es una empresa sencilla, más teniendo en cuenta si uno tiene una personalidad altamente inflamable ante básicamente cualquier cosa.
 Como los celos, básicamente nacen con el miedo, crean un estado de animo netamente improductivo, no lograremos hacer nada, dirigiendo películas en nuestro cerebro donde suceden cosas que en la vida real no están pasando.
 Ahora bien, tal vez yo me equivoque y los celos no sean improductivos, por el contrario, sean un buen punto de inicio para comenzar una obra, escupir un buen poema, escribir una canción o rodar una gran película. ¿Son en este sentido, los celos, comparables con la tristeza, la soledad, la perdida o el amor, en términos de inspiración? y un ultimo interrogante que se sale de tema pero es irresistible. Hablando de tales sentimientos (todos los anteriormente mencionados, incluidos los celos), cuando estos terminan sirviendo como esencia o lubricante para la creación, ¿Tendríamos que hablar de inspiración o de padecimiento?
¿Existe realmente la "inspiración" que todos tenemos en mente, esa cosa facilista de las musas que bajan cuando nos quedamos despiertos hasta tarde, borrachos o drogados y nos cuentan en susurros o a los gritos, mientras se sacan la ropa, cosas interesante que después firmaremos con nuestros jodidos nombres?
 Antes de seguir, de vital importancia es mencionar lo siguiente. Para la mayoría, parafraseando una canción de los "Héroes" del silencio, no hay retorno a la consciencia tras el desvarío causado por el trabajo de los celos (trabajo de pica carne) en nuestra cabeza. Pero para otros,vigorosos guerreros del camino, los celos pueden ser domesticados. Ojo, no vendamos humo, si se logran domesticar (acordémonos que hablamos de un problema que pone en juego muchos aspectos de nuestra personalidad, como por ejemplo el egoísmo o el autoestima, sin contar el miedo, la bronca y un infinito etcétera), es mediante un titanico ejercicio mental. Si logramos apasiguarlo, tal vez sí sea posible volcar toda esa mierda que "ya" nos "sacamos de encima" logrando darle cierto valor artístico. Porque es innegable que sí existen contadisimas obras en donde los celos son puestos en primer plano con el más potente zoom o flota constantemente a manera de fantasma asechando todo el tiempo para saltarle encima al protagonista en cualquier momento y causar desastres difíciles de emparchar. Pero como, de nuevo, es innegable que existen contadisimas obras basadas en los celos, también podríamos pensar que no es necesario tomárselo con calma para lograr darles un valor artístico (y acá, entre nosotros, siempre lo urgente y desesperado, lo que duele en el momento, suele ser artisticamente más intenso), si no simplemente padecerlos, volcarlos en la obra y volar en mil pedazos, la obra y nosotros (sin herir a terceros, gracias). Aquí la ruta de opiniones se vuelve más estrecha y es casi imposible pasar. Realmente no lo sé. Se me vienen a la mente "Suspicious minds" de Elvis o "Jealous guy" de Lennon. En una, los enamorados sienten mucho miedo de perder al otro aunque en realidad, guiándonos por la letra, no pareciera pasar nada concreto. En la otra, un tipo le pide perdón a su novia por "herirla". Elvis, menciona a los celos como "una trampa" y habla de llorar y de "entender". Lennon, introduce ingredientes más picantes. Habla de perder el control, de nunca más. Habla también de la inseguridad y de "tragar el dolor". La letra de Elvis nos habla de dos chicos que sienten lo mismo, ambos temen perder al otro. En la letra de Lennon, se come todo el dolor él solo. 
 Como sea, para que no se haga tan largo y porque total no vamos a llegar a ninguna respuesta tranquilizadora al respecto, digamos que estas dos obras, que bien podrían ser otras, muchas otras, y solo fueron tomadas a manera de ejemplo arbitrariamente por mi, basadas en este sentimiento nefasto, han logrado retratar el dolor con belleza, logrando una estética tan cargada, que logra que estos temas sobrevivan hasta nuestros días. En resumen tal vez tenia razón Bolaño, "El poeta puede soportarlo todo", pero cambiemoslo: "El artista puede soportarlo todo", y eso de que termina en la locura, la miseria y la muerte, el tiempo dirá. Hasta de la mierda más oscura, puede moldearse el arte.

Buena vida. Buena salud mental para todos.




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